Tus creencias, ¿te mueven o te paralizan?

El Coaching Ontológico ve a las Creencias como Juicios que han sido anclados en nuestro pasado y que vivimos como si fueran ciertos. Los juicios son opiniones que emitimos desde la mirada que tenemos de las cosas.

Existirán tantos juicios como personas observen algo. Por ende, los juicios no son ni verdaderos ni falsos, sino válidos o inválidos para la persona que los emite. Y si las creencias son juicios y los juicios no son ni verdaderos ni falsos: Nuestras creencias no son ni verdaderas ni falsas, sólo válidas o inválidas para nosotros mismos. Según Stephen Covey: “El modo en que vemos las cosas es la fuente del modo en que pensamos.”

Quiere decir que tus pensamientos y juicios sobre las situaciones y las cosas que te rodean es aquello que denominamos: Creencias.

Las creencias las fortalecemos y validamos a través de la experiencia personal, si crees que no te gusta el limón porque es muy ácido, fortalecerás dicho pensamiento acudiendo a las memorias que tienes registradas (bien sea porque hayas probado un limón o porque te hayan dicho que no lo comieras porque era ácido).

Lo que sucede en consecuencia, es que cuando te ofrezcan una limonada o un pie de limón, te negarás a probarlo porque desde tu experiencia el “Limón es ácido” y te negarás la posibilidad de saborear la maravillosa combinación del limón con otros alimentos. Al menos que un día caluroso desafíes tu creencia y pruebes una deliciosa limonada.

Ese día, ocurrirá un maravilloso cambio de paradigma que abrirá tu mente a explorar nuevos sabores.